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Primeros Auxilios

Los Primeros Auxilios son el tratamiento inmediato de un animal accidentado o de aquellos que sufran alguna enfermedad súbita. Es la única situación en la que una persona puede examinar y dar un tratamiento simple a un animal para cumplir sus principios básicos que son:
  1. Preservar la vida del animal.
  2. Evitar el sufrimiento del animal.
  3. Evitar que la condición del animal se deteriore.


Existen diferentes condiciones: Las que amenazan la vida del animal como el colapso, la inconciencia o hemorragias graves y se requiere de inmediata atención en casa por parte del dueño en lo que se llega con el veterinario. Emergencias que requieren inmediata atención pero que no involucran la vida del animal como fracturas, heridas de patas, colas, orejas etc, o accidentes donde se sospeche de daños internos. Emergencias menores como piquetes de insectos, quemaduras menores, o intoxicaciones menores. Y en las que la guía por teléfono por parte del veterinario de las acciones a seguir ayude a aliviar el sufrimiento del animal mientras se llega al consultorio. Cuando Usted tenga una emergencia debe seguir estas reglas:
  • Contacte con el veterinario lo antes posible
  • NO entre en pánico Pida ayuda si esta solo
  • Piense antes de actuar, no haga algo que pudiera poner en peligro su seguridad
  • Mantenga la adecuada aereación del lugar
  • Determine el número de lesiones y la severidad de cada una
  • Contróle la hemorragia en caso de existir
  • No medique al animal si no es guiado por un médico veterinario



Esté Preparado:

Puede sonar simple pero saber que hacer antes de que suceda una emergencia y saber algunas técnicas simples de primeros auxilios en un animal doméstico puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Trace la ruta más rápida para llegar a la unidad de urgencias más cercana (recórrala de vez en cuando si no se encuentra dentro de su camino acostumbrado para estar familiarizado con ellla). 

Recuerde que estas técnicas NO son un substituto para la atención veterinaria profesional.

Filariosis

La filariosis o dirofilariosis es una grave enfermedad que afecta principalmente (pero no solo) a perros. Es una efermedad de origen parasitario, caracterizada por la presencia de filarias adultas (parásitos parecidos a gusanos de unos 20 cm de longitud) en el corazón y las arterias del animal infectado.


Como se transmite


La picadura de un mosquito infectado con las larvas del parasito (microfilarias) es el agente transmisor de la enfermedad. Posteriormente las microfilarias viajan por el torrente sanguineo hasta alojarse en el corazón donde se desarrollan.


Muy frecuente en zonas templadas y humedas (hábitat de los mosquitos que portan la enfermedad). En Europa la zona más afectada es la cuenca mediterranea (de marzo a octubre, periodo de vida de los mosquitos).


Síntomas



Los síntomas tardan varios meses o incluso años en aparecer. Los principales son:
  • Problemas para respirar.
  • Hemorragias nasales.
  • Cansancio y apatía.
  • Mareos y desmayos.
Prevenir

Por un lado podemos prevenir la picadura del mosquito usando repelentes como collares, pipetas, sprays..
La aplicación de una tableta masticable cada mes sirve para eliminar cualquier larva transmitida por el mosquito. Antes de comenzar este tratamiento preventivo es necesario conocer si el animal es portador de la enfermedad. Consulta a tu veterinario.

Diagnóstico

La forma más común de diagnosticar la filariosis es mediante un análisis de sangre. En determinados casos en necesario utilizar otros métodos como radiografías.

Existen tratamientos para tratar la enfermedad, no obstante tienen cierto riesgo y son costosos.


Leishmaniosis

La leishmaniosis canina es una enfermedad producida por un parásito (leishmania) que es transmitido al perro mediante la picadura de un mosquito.
El desarrollo de la enfermedad varía en función de los organos que se vean afectados. Los primeros sintomas pueden aparecer meses después de recibir la picadura del mosquito. La sintomatología más frecuente es perdida parcial del pelaje, caspa, perdida de peso y heridas en la piel.
  • La picadura del mosquito transmite la enfermedad solo si previamente había picado a otro perro ya infectado.
  • Los perros NO transmiten la leishmaniosis a las personas. Solo aquellas personas con un sistema inmunitario muy débil podrían contraer esta enfermedad, pero NO por el contacto con perros enfermos, es decir, NO existe ningún peligro de contagio por tener un perro enfermo en casa.
  • La leishmaniosis se puede curar, si bien es importante diagnosticar la enfermedad lo antes posible.
  • Actualmente NO existe vacuna contra la leishmaniosis.
  • El riego de contraer esta enfermedad se da principalmente en los paises de la cuenca mediterranea y en América Latina. Siendo las épocas de mayor calor las de más riego.
Prevenir:

NO existe en el mercado ningún producto que asegure una prevención total contra la picadura del mosquito y por lo tanto no es posible reducir por completo los riesgos de que tu perro contraiga esta enfermedad. No obstante hay productos como collares antiparasitarios, pipetas, sprays... que ayudan a prevenirla, pregunta siempre a tu veterinario
Una vez pasado el verano puede ser conveniente realizar un analisis al animal, de esta forma sabrás si ha sido contagiado y las posibilidades de curación aumentan, ya que se diagnostica la enfermedad en una fase temprana.

Garrapatas

Que hacer si tu perro tiene garrapatas



Las garrapatas son uno de los parásitos externos más frecuentes en perros. Se enganchan en la piel del animal y se alimentan de su sangre. Por lo general se alojan en las orejas, en el cuello y entre los dedos del perro.
Dejando a un lado las pequeñas molestias que las garrapatas pueden producir, puede transmitir enfermedades graves (solo si la garrapata es a su vez portadora de otros parasitos).
Aunque es más frecuente encontrarlas en zonas rurales, también están presentes en jardines y parques de las grandes ciudades. Primavera y verano son las épocas de mayor actividad de estos parásitos.
Cómo quitarlas:
Humedece la zona con un algodón empapado en alcohol y tira de la garrapata con la ayuda de unas pinzas pequeñas. Sujeta la garrapata por la cabeza para evitar que esta se quede adherida (en cuyo caso lo normal es que pasado un tiempo se desprenda sola, no obstante vigila la zona para evitar infecciones).
Después de eliminarlas rocia a tu perro con un spray antiparásitos.
Prevenir:
La mejor forma de evitar que tu perro tenga garrapatas y otros parásitos es protegerlo con medidas antiparasitarias. En el mercado existen collares, sprays, pipetas... Pregunta a tu veterinario.

Cosas que pueden matar a mi perro

10 cosas comunes que pueden matar a tu perro
Los perros son animales curiosos por naturaleza y que suelen meterse en problemas por su curiosidad. Como no tienen manos para explorar las cosas, y debido a su naturaleza carroñera-depredadora, usan su boca para investigar todo lo que se les ponga al alcance. Esto puede generarles muchos problemas cuando encuentran algo dañino para su salud.

Para ayudarte a prevenir accidentes de tu cachorro, te presentamos una lista de 10 cosas comunes en cualquier hogar que pueden tener consecuencias nefastas para tu perro.
1. Chocolate
Aunque el chocolate es un manjar para nosotros los humanos, y probablemente también para nuestros amigos caninos, no es buena idea que le des chocolate a tu perro.

El chocolate contiene una sustancia tóxica para los perros, llamada teobromina. La teobromina es un alcaloide que se obtiene de la planta de cacao y que estimula el sistema nervioso central, causa broncodilatación y tiene diversos efectos cardiovasculares.

Los perros no pueden eliminar la teobromina con facilidad y, por tanto, ésta se convierte en un agente tóxico para ellos. Se estima que tan poco como seis gramos por cada kilo de peso del perro pueden ser letales.

De mayor preocupación es el chocolate negro, porque contiene 10 veces más teobromina que el chocolate de leche.

Los signos de envenenamiento canino por chocolate incluyen: aumento de la actividad general, diarrea, vómitos, incontinencia urinaria, aumento del ritmo cardíaco, aumento de la frecuencia respiratoria, temblores y espasmos.
Así que, ¡nada de chocolate para tu perro!
2. Paracetamol
¿Quién no se ha tomado un paracetamol alguna vez? Ese analgésico que nos quita el dolor de cabeza y otros males de la vida moderna.

Sin embargo, este medicamento es un veneno para nuestros perros. El envenenamiento con paracetamol en perros se produce porque el analgésico daña el hígado y los glóbulos rojos. Como resultado, un perro envenenado por paracetamol puede morir por necrosis hepática.

Se estima que 150 miligramos de paracetamol por cada kilo del perro es la dosis letal. Esto significa que dos comprimidos de paracetamol pueden matar a tu perro.

Así que, ¡nada de paracetamol para tu perro!... aunque le duela la cabeza.
3. Álcalis
Los álcalis comunes en las casas 
son la lejía, el permanganato de potasio y el hidróxido amónico. Estas sustancias se encuentran en líquidos para destapar cañerías, en detergentes para baños, amoníaco y detergentes para vajillas. También están presentes en las baterías alcalinas, incluyendo las baterías de reloj (tipo botón).

Si un perro ingiere cualquiera de esas cosas, tendrá irritaciones y quemaduras en las mucosas del tracto digestivo: boca, esófago, estómago, intestino y colon. Estos daños suelen ser fatales.

Los síntomas de envenenamiento por álcalis son: irritación de la mucosa oral, dolor en el tórax, convulsiones, babeo, falta de apetito y aletargamiento. La muerte suele ocurrir dentro de las 24 horas desde la ingestión.

Ten mucho cuidado y no dejes estas cosas al alcance de tu perro.
4. Bolitas de naftalina
Las bolitas de naftalina son sumamente peligrosas cuando se ingieren. Obviamente, el mismo peligro existe si tu perro se come una de estas bolitas.

El envenenamiento con bolitas de naftalina daña el hígado de los perros y afecta el sistema nervioso central. Sus síntomas incluyen vómitos y convulsiones.

Ten mucho cuidado de dónde pones estas bolitas y, de ser posible, no las uses.
5. Detergentes y suavizantes para ropa
Aunque los detergentes pueden ser tóxicos si tu perro los ingiere, los suavizantes para ropa son extremadamente tóxicos y pueden producir la muerte.

Los suavizantes para ropa contienen detergentes catiónicos, que también se encuentran en desinfectantes y germicidas.

Los síntomas de envenenamiento con estas sustancias incluyen: hipersalivación (babeo), letargo, vómitos, quemaduras en la boca, convulsiones, shock y coma.
6. Enjuague bucal
Algunos enjuagues bucales contienen ácido bórico, que es altamente tóxico para los perros.

Otros elementos frecuentes en un hogar, que contienen ácido bórico son las soluciones de limpieza de lentes de contacto y las soluciones para limpiar dentaduras postizas.

Los síntomas que puede presentar un perro envenenado con ácido bórico son: vómitos, babeo, convulsiones y coma.
7. Anticongelantes
Los anticongelantes se encuentran entre los mayores riesgos para las mascotas. Cada año mueren muchos perros a causa del envenenamiento por anticongelantes.

La razón por la que muchos perros mueren a causa de los anticongelantes es porque estas sustancias tienen olor y un sabor agradables para los perros. Entonces, no es raro que los perros decidan probar eso que huele tan bien.

El componente tóxico de los anticongelantes es el etilen glicol, que afecta la función renal y causa síntomas como: convulsiones, vómitos y letargo.
8. Blanqueadores de ropa
Los blanqueadores de ropa, como la lavandina y los compuestos que tienen cloro son muy tóxicos para los perros. Los síntomas que producen son: vómitos, babeo y dolor abdominal.

Nunca dejes estas sustancias al alcance de tu perro.
9. Pepas de frutas
Muchas pepas, o semillas de frutas son tóxicas para los perros. Algunas pepas son tan grandes que pueden obstruir el tracto respiratorio, pero otras son simplemente tóxicas.

Dos de las pepas más tóxicas para los perros son las del durazno y el damasco.

Los perros, aunque son más omnívoros que carnívoros, no evolucionaron para alimentarse de semillas. Por tanto, su sistema digestivo no puede procesar correctamente estos elementos. El resultado puede ser desastroso, así que evita que tu perro ingiera pepas de frutas.
10. Plantas ornamentales
Al igual que las semillas de las frutas, muchas plantas ornamentales son tóxicas para los perros y otros animales. Aunque los perros suelen comer pasto, aparentemente para mejorar su digestión cuando les falta fibra en la dieta, no son capaces de tolerar todos los vegetales.

Los síntomas que produce el envenenamiento por plantas pueden variar según la especie ingerida, pero en general incluyen vómitos y efectos sobre el sistema nervioso central.

Algunas plantas tóxicas para los perros son: tomate, espinaca, azalea, azafrán de otoño, aguacate (hojas), adelfa, actea, dulcamara, belladona, dedalera, cicuta, cicuta acuática, tejo, ricino y lirio de los valles.

Existen otras plantas que también son tóxicas para los perros, así que a podar el jardín!

Cuidado dental

El cuidado dental de tu perro

Cuidar los dientes de tu perro es muy importante para ayudar a mantener su salud. Mucha gente no se da cuenta de esto y simplemente deja que sus perros pasen toda la vida sin siquiera una simple inspección dental.

El cuidado de los dientes de tu perro debe empezar cuando aún es un cachorro. Esto te permitirá educarlo correctamente para permitir el cepillado y las inspecciones en la boca.

La falta de salud dental puede ocasionar muchos problemas en tu perro, incluyendo caries, infecciones generalizadas cuando una bacteria pasa al torrente sanguíneo o incluso la agresión causada por el dolor y la inflamación.

Por eso, muchos veterinarios recomiendan cepillar diariamente los dientes de tu perro. También es por eso que hoy en día existen varios productos para la higiene oral de los perros, tales como dentífricos especiales para perros, juguetes para limpiar los dientes y cepillos especiales para facilitar la limpieza.

Antes de empezar a cepillar los dientes de tu mascota, debes tener en cuenta que no debes usar productos para humanos, sino productos especiales para perros. Muchos productos elaborados para uso en humanos son dañinos para los perros, así que consulta con el veterinario antes de limpiar los dientes de tu perro. Nunca uses dentífrico para humanos, ya que puede ser dañino para tu perro.
Educar a tu perro para la inspección de rutina y el cepillado dental 


Tendrás que educar a tu perro para que permita la inspección rutinaria de su boca y el cepillado de sus dientes. De otra forma, te será imposible realizar estas actividades con frecuencia.

Para enseñarle a tu perro a dejarse revisar y cepillar los dientes, es mejor acostumbrarlo desde cachorro. Simplemente toca su boca con suavidad, sin sujetarla. Cuando él acepte esta manipulación tranquilamente, dale una recompensa de comida.

Poco a poco acostumbra a tu perro a aceptar que metas tus dedos en su boca, recompensándolo con un poquito de comida cada vez que te permita hacerlo. Cuando puedas hacer esto, puedes empezar a frotar sus dientes con un algodón empapado de dentífrico para perros. Estos dentífricos suelen tener un sabor agradable para los perros.

Poco a poco, tu perro aceptará mejor las manipulaciones en su boca. En ese punto, puedes empezar a usar un cepillo de dientes para perros. Asegúrate de usar uno blando y de no frotar demasiado. Quizás te resulte más útil un cepillo "de dedo", que se puede fijar en tu dedo. De esta forma, será más una caricia que un cepillado.

Haz de esta actividad una rutina de cinco minutos cada día hasta que tu cachorro se haya acostumbrado a las inspecciones orales y al cepillado de dientes.
Productos de higiene oral para perros 


Existen muchos productos para mantener la salud dental de tu perro. Obviamente, los primeros a mencionar son los cepillos de dientes y los dentífricos para perros. Recuerda que no debes usar productos para humanos porque pueden ser dañinos para tu perro.

Otros productos de limpieza dental para perros, y que son más fáciles de usar, son los juguetes "limpiadores". Éstos son juguetes masticables diseñados especialmente para limpiar los dientes de tu perro. Muchos de ellos vienen en forma de hueso, pero pueden venir en cualquier forma.

También existen otros juguetes, que vienen en forma de cuerdas y que ayudan a mantener la higiene dental de tu perro mediante juegos. Si compras estas cuerdas, no las dejes todo el tiempo con tu perro, ya que podría destrozarlas y tragarse los pedazos. Dáselas solamente cuando puedas supervisar a tu cachorro.

Antes de comprar cualquiera de estos productos de higiene canina, consulta con el veterinario. Él te podrá indicar cuáles son los mejores y más seguros para tu perro.
Limpieza dental en el consultorio veterinario 


Aún cuando mantengas en buen estado la salud dental de tu cachorro, llegará un momento en que necesite una limpieza dental. Esta limpieza es similar a la que realizan los dentistas a las personas, pero tu perro deberá estar anestesiado.

La anestesia para estos procedimientos es ligera y, con la tecnología actual, suele ser muy segura. De cualquier manera, es el veterinario quien debe aconsejarte al respecto.

Recuerda, habla con el veterinario para que te asesore mejor y limpie los dientes de tu perro.

Rabia

La rabia canina 

La rabia canina es una enfermedad presente en todos los continentes y es causada por un virus de la familia Rhabdoviridae.

Aunque todos los mamíferos pueden ser infectados con el virus de la rabia, los perros son los transmisores principales de la enfermedad en el mundo.

Los únicos lugares del mundo en que no existe el virus de la rabia son Australia, las islas británicas y la Antártica. Aparte de estos lugares, el virus de la rabia existe en cualquier otro lugar del mundo.

Esta enfermedad es mortal y puede afectar al ser humano. Por eso, todos los países toman medidas para prevenirla, contenerla y tratar de eliminarla.

Transmisión de la rabia canina 

La rabia canina se transmite a través de la saliva de un animal contaminado. Normalmente esto ocurre mediante una mordida, pero se han documentado algunos casos en que el virus de la rabia ha sido transmitido en partículas de aerosol flotando en el aire. Estos casos, sin embargo, son extraños y solamente han ocurrido en cuevas donde habitaban muchos murciélagos infectados.

El portador más común de rabia en todo el mundo es el perro, pero cualquier mamífero puede serlo. En ciertos lugares, los gatos son portadores más frecuentes que los perros.

Los animales silvestres también pueden ser portadores del virus de la rabia y, como tales, pueden transmitirla a los animales domésticos o al hombre. Los murciélagos, mapaches, zorrillos y zorros son portadores comunes del virus de la rabia.

Se sabe que el virus de la rabia no dura mucho fuera de un cuerpo con vida. Se ha reportado que puede permanecer activo en carcasas de animales hasta 24 horas, pero no más.

Síntomas y diagnóstico de la rabia canina 

El virus de la rabia tiene diferentes tiempos de incubación en diferentes especies y produce tres fases de síntomas característicos, aunque no siempre se presentan todas las fases. Si bien todos los mamíferos son susceptibles a la rabia, se sabe que los zorrillos pueden ser portadores asintomáticos en algunos casos.

Los síntomas de rabia en perros suelen aparecer entre tres y ocho semanas después del contagio. Sin embargo, se han reportado casos de incubación más largos, de hasta seis meses.

En los humanos, los síntomas suelen aparecer entre tres y seis semanas después de la infección, pero también se han reportado casos de incubación más larga.

Las fases características de la rabia son: 

¦Fase Prodrómica. Se caracteriza por conductas aprehensivas, nerviosismo, ansiedad y aislamiento voluntario del perro. También se produce fiebre. La conducta suele cambiar durante esta fase, haciendo que perros amigables actúen de forma recelosa, asustadiza o irritable. Los perros agresivos pueden transformarse en dóciles y amigables. Esta fase suele durar dos a tres días en el perro.
¦Fase furiosa. No siempre se presenta, pero cuando lo hace es la fase característica de lo que se conoce como "rabia furiosa". Se caracteriza por la irritabilidad del animal y por la hipersensibilidad a estímulos visuales y auditivos. En esta fase, el perro no descansa con frecuencia y parece estar activo mucho tiempo. Los perros muerden todo lo que se les pone en el camino y, con el progreso de la enfermedad, se muestran desorientados y llegan a tener convulsiones. Eventualmente mueren. Esta fase normalmente dura entre uno y siete días en perros.
¦Fase paralítica. Esta fase es característica de lo que se conoce como "rabia muda" o "rabia paralítica" y tampoco se presenta en todos los casos. Puede presentarse después de la fase prodrómica o de la fase furiosa. Sus síntomas incluyen la parálisis de los músculos de la cabeza y cuello. Así, el perro ya no puede tragar y saliva constantemente. La mandíbula inferior se paraliza dejando la boca abierta, pudiendo hacer pensar al dueño que su perro tiene algo atorado en la garganta. Eventualmente, la parálisis afecta al diafragma y el perro muere por insuficiencia respiratoria.
El diagnóstico de rabia se hace en base a un análisis del tejido nervioso del cerebro, por lo que es necesario matar al perro para diagnosticar si tiene rabia o no.

También se han probado otras técnicas para diagnosticar la rabia en estados tempranos, sin necesidad de matar al animal. Entre estas técnicas se encuentra la reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés), pero por el momento el diagnóstico preciso involucra la muerte del perro para analizar su cerebro.

Prevención y tratamiento de la rabia canina 

No existe ningún tratamiento para la rabia una vez que se han presentado los síntomas. En estos casos, el individuo afectado está condenado a la muerte.

Sin embargo, sí existen vacunas efectivas para prevenir la enfermedad. Todos los perros deben ser vacunados contra la rabia cuando aún son cachorros. La vacunación se debe repetir periódicamente y el tiempo entre vacunas depende de la vacuna empleada y de la incidencia de la enfermedad en la zona. Existen vacunas que se aplican cada año, otras que se aplican cada dos años y otras que se aplican cada tres años. En todo caso, el programa de vacunación debe ser establecido por el veterinario.

También existen vacunas preventivas para seres humanos que tienen mayor riesgo de contraer la rabia, como veterinarios, biólogos, entrenadores de perros y otros. Estas vacunas preventivas reducen el riesgo de infección cuando una persona es mordida.

Finalmente, toda persona que es mordida por un perro u otro animal, debe lavar bien la herida con abundante agua y jabón, y dirigirse inmediatamente a un centro de salud. En caso de considerarse necesario, la persona que fue mordida recibirá una serie de vacunas antes que se presenten los síntomas. Si los síntomas ya se han presentado, entonces no hay nada que hacer.

Parvovirus

Parvovirus canino (PARVO)

El parvovirus es una de las enfermedades contagiosas más frecuentes en los perros. En algunos países es la enfermedad canina más común.

El parvovirus es causado por un virus que lleva el mismo nombre. Esta enfermedad afecta el tracto digestivo de los perros y puede afectar el músculo cardíaco en cachorros muy jóvenes.

El parvovirus fue identificado en 1978 y desde entonces se han encontrado cepas mutantes del virus. Aunque existe una vacuna para prevenir la enfermedad, algunos perros vacunados enferman.
Transmisión del parvovirus canino

El parvovirus se transmite mediante las heces de perros infectados. Dado que el virus es muy resistente a condiciones ambientales adversas, puede permanecer latente en el ambiente incluso por más de cinco meses.

El virus del parvovirus canino también puede encontrarse en superficies y objetos que han estado en contacto con heces infectadas, tales como las suelas de los zapatos.

Otros animales, como insectos y roedores, pueden servir como vectores de transmisión del parvovirus canino.
Síntomas y diagnóstico del parvovirus canino

Los síntomas del parvovirus canino pueden variar en intensidad para cada individuo. Los perros adultos suelen ser más resistentes a la enfermedad y es frecuente que no presenten síntomas notorios. En cambio, los cachorros menores a seis meses son altamente susceptibles al parvovirus y es frecuente que mueran si se contagian esta enfermedad.

Algunas razas son más susceptibles al parvovirus. El Dobermann, el Rottweiller y el Labrador suelen ser más susceptibles que otras razas a esta enfermedad.

Los síntomas del parvovirus canino son: vómitos, diarrea, deshidratación y heces con sangre (que pueden verse como heces oscuras). Debido a la fuerte deshidratación del perro o cachorro, la muerte suele ocurrir entre las 48 y las 72 horas desde que ocurren los primeros síntomas.

En casos severos, el parvovirus produce una disminución de los glóbulos blancos.

Debido a que los síntomas del parvovirus canino son comunes a otras dolencias, el diagnóstico preciso requiere de análisis de laboratorio. Sin embargo, las medidas para tratar la deshidratación pueden empezar inmediatamente.

Los cachorros menores de tres meses pueden sufrir inflamación del corazón. En estos casos, no existe diarrea y el cachorro puede morir en unos pocos minutos o en pocos días. Aún si sobrevive por más tiempo, el daño cardíaco es severo y suele conducir a la muerte.
Prevención y tratamiento del parvovirus canino 

Actualmente no existe una cura para eliminar el virus de un perro que ha sido contagiado de parvovirus. El único tratamiento que se puede realizar consiste dar soporte vital al animal, para evitar la muerte por deshidratación.

Para tratar el parvovirus canino se suele mantener el balance de líquidos y electrólitos por vía intravenosa. En casos menos severos también se pueden emplear inyecciones subcutáneas y reposición de líquidos por vía oral.

La reposición de líquidos y electrólitos es lo más importante en casos de parvovirus, ya que es la deshidratación lo que conduce a la muerte del perro. Sin embargo, en algunos casos también puede ser necesario administrar antibióticos para prevenir infecciones oportunistas.

Debido a que el tratamiento del parvovirus canino es poco efectivo (existe una alta tasa de mortalidad), la mejor manera de combatir esta enfermedad es mediante la prevención.

La prevención del parvovirus canino se realiza mediante la vacunación del cachorro y perro adulto, y manteniendo la higiene de los lugares en que los perros viven y pasean. El programa de vacunación debe decidirlo el veterinario y debe ser seguido estrictamente para reducir el riesgo de contagio. Aún así, algunos perros vacunados contraen el parvovirus canino, por lo que la higiene no debe dejarse de lado.

Moquillo

El moquillo canino

El moquillo, también conocido como distemper canino, es una de las enfermedades contagiosas más comunes y letales para los perros.

El moquillo afecta al aparato digestivo y al aparato respiratorio de los perros. En casos avanzados, también puede afectar al sistema nervioso.

Esta enfermedad es causada por un virus de la familia paramixoviridae, similar al del sarampión humano. Este virus también afecta a los otros cánidos (perro salvaje australiano, coyote, chacal, zorro, lobo), los mustélidos (comadreja, zorrillo, hurón, tejón, armiño, nutria, marta) y los prociónidos (kinkajoú, coatí, panda rojo, mapache, bassaricus).

Recientemente también se ha encontrado que algunos grandes felinos (leopardos y leones) pueden ser afectados por el virus del moquillo canino.

La enfermedad no se transmite a los humanos.
Transmisión de la enfermedad

El moquillo se transmite por vía aérea. El contagio ocurre cuando un animal sano entra en contacto con partículas virales que están en el aire en forma de aerosol. Por supuesto, un animal enfermo tiene que estar presente, o haber estado, en la zona de contagio.

Cualquier perro corre riesgo de contraer moquillo. Sin embargo, los perros que corren mayor riesgo son los perros que no han sido vacunados contra la enfermedad y los cachorros de menos de cuatro meses.

Los cachorros que todavía están lactando pueden estar protegidos por la inmunidad que les ofrece la leche materna (si es que la madre está vacunada), pero esto no significa que se deban ignorar las precauciones.
Síntomas y diagnóstico del moquillo

El primer síntoma del moquillo es una secreción acuosa o con pus en los ojos. En etapas posteriores, se evidencia fiebre, secreción nasal, tos, letargo, falta de apetito, vómitos y diarrea. En algunos casos, se produce un engrosamiento de la planta de las almohadillas de las patas.

En estados avanzados de la enfermedad puede verse comprometido el sistema nervioso del perro. En estos casos, pueden producirse convulsiones, espasmos o parálisis (parcial o completa).

La mayoría de los perros que contraen moquillo mueren. Aquéllos que sobreviven a la enfermedad suelen presentar trastornos de comportamiento causados por el daño ocasionado al sistema nervioso.

Puede ser difícil detectar el moquillo en sus primeras etapas, ya que los síntomas no siempre son muy evidentes. Podría ser que el perro parezca un poco cansado, y uno piense que es porque realizó alguna actividad física o porque hace mucho calor. En caso de duda, debes llevar a tu perro al veterinario inmediatamente.
Prevención y tratamiento del moquillo

La única forma comprobada de prevenir el moquillo consiste en vacunar al cachorro contra la enfermedad.

Esta vacuna, sin embargo, no es 100% efectiva. Cachorros vacunados pueden enfermar ocasionalmente. Esto puede ocurrir cuando la inmunidad que ofrece la leche materna evita que la vacuna haga efecto y deja a los cachorros sin protección.

Por eso, es muy importante que sea el veterinario quien decida cuándo se debe aplicar la vacuna y qué tipo de vacuna se debe utilizar.

Mientras tu perro no esté vacunado, debes tener mucho cuidado de que no se exponga a ambientes nocivos. Esto puede resultar difícil, puesto que el virus del moquillo se transmite por el aire.

Por otro lado, no existe un tratamiento que permita eliminar al virus cuando la enfermedad se ha presentado. El único tratamiento que se puede dar actualmente a perros infectados de moquillo consiste en mitigar los síntomas, evitar la deshidratación y prevenir infecciones secundarias. Llegado el caso, el veterinario puede recomendar la eutanasia para evitarle mayor sufrimiento al perro.

Pulgas

¡Mi perro tiene pulgas!
 Pulgas, esos asquerosos bichejos sin alas que hacen que tu perro se la pasa rasca que te rasca.

Las pulgas son insectos sin alas y aplanados por los lados, que pueden saltar enormes distancias. Tienen tres pares de patas, pero es el último el que utilizan para sus saltos acrobáticos.

Existen unas 2000 especies de pulgas, pero sólo cuatro son comunes en los perros: las pulgas de los perros, las pulgas de los gatos, las pulgas de los humanos y las pulgas sedentarias de las aves.

Aunque las pulgas evolucionaron para parasitar un organismo en particular, también se adaptaron a nuevas condiciones. Por eso, las pulgas de los gatos (que son las más comunes) pueden parasitar perros y otros animales. De la misma forma, las pulgas de perros pueden pasar a otros hospederos, incluso los humanos.

Aunque no es frecuente que las pulgas de una especie pasen a otra, sí es posible. Por eso, si tu perro tiene pulgas, ellas lo preferirán a él, pero dada la necesidad podrán parasitarte a ti o a tu gato.
Los daños que causan las pulgas 

Por sí mismas, las pulgas no causan más que molestia y picazón. Sin embargo, existen algunas enfermedades serias que pueden ser transmitidas por las pulgas.

Entre estas enfermedades se encuentran la dermatitis alérgica, que ocurre cuando el perro tiene alergia a las pulgas. En este caso, el perro pierde pelo y se rasca continuamente. También puede morderse con frecuencia las zonas más afectadas e incluso llegar a causarse heridas.

Otras enfermedades asociadas con la picadura de las pulgas son los vermes del corazón, la teniasis y, en determinadas circunstancias, la peste bubónica.

Dados los riesgos involucrados, no es buena idea ignorar las pulgas del perro.
¿Cómo saber si tu perro tiene pulgas? 

No es fácil ver las pulgas, a menos que tu perro sea "el planeta de las pulgas". Sin embargo, es muy fácil ver los excrementos de las pulgas sobre tu perro.

Para diagnosticar si tu perro tiene pulgas, simplemente mueve un poco el pelo en la zona de inspección y observa si existen pequeñas manchitas oscuras. Estas manchitas podrían ser excremento de pulga. Si las manchitas se vuelven rojas al humedecerlas con un poco de agua, entonces son excremento de pulgas.
¿Cómo elimino las pulgas?

Existen muchos tratamientos caseros para las pulgas, pero nos parece irresponsable sugerirlos porque pueden traer consecuencias desagradables.

Lo mejor para eliminar las pulgas son los tratamientos comerciales que puedes encontrar en las tiendas para mascotas. Uno de los mejores productos es Frontline, que suele ser muy seguro.

También existen otros productos, como collares antipulgas, sprays y lociones. Sin embargo, nunca combines estos medicamentos. No uses más de uno en tu perro porque podrías envenenarlo. Ten en cuenta que todos los productos antipulgas tienen una cierta dosis de veneno. Es por eso que sirven para matar pulgas.

Siempre usa la dosis recomendada en el prospecto que viene con el producto y nunca combines productos antipulgas para tratar a tu perro.

En todo caso, lo mejor es que el veterinario te recomiende el producto a usar y te indique la dosis necesaria.

Si tienes otras mascotas, también tendrás que tratarlas contra las pulgas. En este caso, usa productos para perros solamente con tus perros. Para tus gatos, compra un producto antipulgas para gatos.

Recuerda que, aunque existen tratamientos contra las pulgas, lo mejor es prevenir. Así que evita los lugares en que tu perro pueda contagiarse de pulgas. Si descubres que se contagió, lo mejor que puedes hacer es consultar al veterinario acerca del tratamiento adecuado.

Vacunación

Los perros, al igual que los humanos necesitan ser protegidos con una serie de vacunas, para evitar ciertas enfermedades acusadas por virus y bacterias que en un porcentaje bastante elevado, pueden ser mortales.
Antes de realizar una vacunación, es necesario realizar un exámen clínicoa tu mascota, para cerciorarse de que está sano, ya que los animales enfermos no pueden ser vacunados y tener desparasitada a tu mascota, para que la vacuna cumpla su función perfectamente.
PROGRAMAS DE VACUNACION
El medico veterinario es la persona adecuada de la cual puedes depender para aclarar tus dudas acerca de un programa adecuado de vacunación, refuerzos de ciertas vacunas y la disponibilidad de ellas. El calendario que ofrecemos es solamente una guía recomendada y no necesariamente debe ser tomada al pie de la letra.
Asegúrate de contarle a tu veterinario cualquier cosa que pueda tener un efecto no deseado en la respuesta de tu mascota a la vacuna. El estrés causado por un viaje prolongado, exposición a animales enfermos, somnolencia, cambios de conducta, etc. pueden ser útiles para re-programar un calendario adecuado. Al contarle a tu medico veterinario cualquiera de estas situaciones y con un buen examen de tu perro, le aseguraras el mejor de los cuidados.
CALENDARIO DE VACUNACION RECOMENDADO PARA PERROS 
(consulta a tu veterinario en el caso de tu perro)